sábado, 12 de marzo de 2016

Reseña: Masquerade (#3 The Games), Nyrae Dawn

Reseña:

Masquerade (#3 The Games)

Nyrae Dawn



U 
n motociclista. Una tatuadora. Un amor que dura una vida.
Maddox Cross siempre ha sido el fuerte. Cuando su padre fue a prisión por asesinato, el adolescente cuidó de su mamá y su hermana. Ahora por su cuenta y trabajando como encargado de la seguridad en un club nocturno, Maddox quiere convertirse en un tatuador –un sueño que se acerca a la realidad cuando se enamora de la mujer más ardiente y tatuada que alguna vez ha visto. Ella es salvaje y hermosa, y Maddox haría cualquier cosa por ella.
Bee Malone llega a la ciudad para abrir las puertas de su salón de tatuajes, Masquerade. Desde que fue secuestrada cuando niña, Bee ha tenido problemas para acercarse a alguien. Pero cuando conoce a Maddox, ella ve que bajo ese cuerpo fuerte de motociclista se encuentra el alma sensible de un artista. Lo que empieza como una candente aventura de una noche, pronto se convierte en algo más.
Bee quiere que Maddox se una a su negocio de tatuajes, pero dejarlo entrar en su vida significa revelar todos sus secretos más íntimos. Y mientras el pasado comienza a mezclarse con su presente, Bee teme que el amor no sea tan permanente como la tinta…





Reseña

Bee está perdida, no sabe quién es y no tiene un lugar al que llamar hogar, pero tiene un sueño: Masquerade, su propia tienda de tatuajes. Con todos sus recuerdos felices grabados en su piel y su brutal sinceridad a la hora de decir lo que piensa que la protegen del mundo exterior, Bee por fin ha dado el primer paso en la dirección correcta de su vida y no está dispuesta a que nada ni nadie se entropeta para rruinarlo con su pasado.

Maddox está perdido, nunca se ha dedicado el tiempo suficiente a sí mismo para saber quién es y no tiene un lugar al que pueda llamar hogar, pero tiene un sueño y se ha decidido a hacerlo realidad cueste lo que cueste: convertirse en tatuador. Después de haberse pasado toda la vida cuidando de su hermana pequeña y poniendo sus sueños en segundo lugar, Maddox ya no tiene excusa para ser aquello que le hace feliz.

Soy consciente que lo normal sería empezar leyendo el primer libro de una serie, en vez de tirarse a la piscina directamente con el tercero, pero lo normal está sobrevalorado y, además, “normal” no es una palabra que alguien usaría para describirme, así que allá voy.
He leído cantidad de novelas de Nyrae Dawn, es una grane scritora y tiene el don de convertir una historia ordinaria en extraordinaria, pero esta vez de ha decepcionado un poco. ¡Lo siento Nyrae!

Está claro que hay una cosa que une a Bee y Maddox, los tatuajes, pero aparte de eso, sinceramente no entiendo que es lo que tienen en común para sentirse tan atraídos el uno por el otro. La química está vigente en la relación des de el primer momento, pero no considero que sea esa clase de sentimiento explosivo que debería, pues las cosas suceden tan rápido que incluso parece que la autora se haya olvidado fragmentos de la novela. Las páginas están llenas de culpabilidad, terquedad y mentiras a un mismo: <<No soy suficientemente bueno>>, <<Estoy rota>>, <<Nadie va a quererme>>, <<No necesito a nadie>>… Y así capítulo tras capítulo, lo que al final se vuelve bastante repetitivo y enfermizo, pues tener tan poca confianza en uno mismo no puede ser nada bueno. Además hay que añadirle, que es normal que dos personas como los protagonistas no tengan la fuerza para decir <<te quiero>> así de bote pronto, pero creo que, al menos, sus acciones deberían expresar lo que no pueden con palabras, pero tampoco se da el caso.

Por otro lado, tengo que decir que me encantó el sentido de los tatuajes en esta novela. Todos los tatuajes de Bee van ligados a un recuerdo bueno de su vida, son algo para recordar lo positivo que le ha pasado, y Maddox lleva los suyos como una muralla alrededor de su cuerpo que lo protege de los sentimientos; pero ambos tienen almas viejas y corazones de artistas, y es a través de la tinta permanente que buscan y encuentran lo que son. Y eso es lo que tienen los tatuajes y que los hacen especiales, muchos piensan que es una chorrada hacerse un tatuaje, que cuando esas personas sean mayores se arrepentirán, pero el secreto es que sí, hay gente que se tatúa un dibujo o una palabra por estética, porque le gusta o simplemente quieren darle un toque de color a su cuerpo, pero muchos otros –y me incluyo en ese grupo- llevan los tatuajes como cicatrices, recuerdos, tanto buenos como malos, que los han ido moldeando a lo largo de la vida y que los han guiado a convertirse en lo que son ahora, y de los cuales se sienten orgullosos.

A mí en particular, Masquerade no me ha gustado demasiado, por lo que seguiré leyendo novelas de esta increíble autora hasta borrarme ese pensamiento. Aun así, de veras se la recomiendo a todos los escépticos del arte corporal y a aquellos que se sientan perdidos, porque lo que permite el estar perdido es encontrarse de nuevo –si ya sabes quién eres, puedes ir conociéndote cada vez mejor y más profundamente, pero el lienzo no volverá a ser blanco. Estos protagonistas tercos a más no poder, van a mostrarte que aunque muchas veces no existen soluciones totales a un problema, siempre hay soluciones que lo hacen más pasadero, y que, cuando  lo que una persona siente por otra es verdadero amor, no hay secretos que puedan apagar ese sentimiento.

Citas

“-Deja de hacer que te quiera. –Deja de dejarme tenerte.”
“Ellos no tienen que entender.”
“No hay nada malo en una mujer que sabe lo que quiere.”
“El amor es apoyo. Es hacer todo lo posible para cuidar a las personas en lugar de hacerles daño. Esto no quiere decir que eres perfecta. Significa hacer todo lo que puedas para estar allí para tus seres queridos. Queriendo lo mejor para ellos y también amarlos por lo que son.”
“La vida es una mierda, duele, y no siempre es bonita, pero maldita sea si no puede ser hermosa.”